Diario de un incesto I

Introducción

La historia que a continuación relatare es totalmente verídica, las situaciones y los nombres han sido modificados y omitidos por razones obvias, pero en esencia la historia se apega a los hechos tal y como sucedieron realmente.

Antes de empezar con mi confesión quiero aclarar que no me importa ser juzgado por mis acciones, ya que estoy plenamente convencido de que me eh dejado llevar por lo que mi corazón me dicta, pues es esta la razón por la que me anime a escribir mi historia, me eh enamorado de la persona menos indicada, un amor prohibido que jamas sera y me tendré que conformar con los recuerdos de lo que ella y yo vivimos alguna vez, es por ello que he tomado la difícil decisión de plasmarlo en esta historia, una historia de amor filial entre mi hermana y yo, un amor que fue y que nunca sera para mi. A continuación el primero de seis capítulos.

Capitulo I

( Mi hermosa hermana)

Como comenzó?, no estoy seguro, aunque mi mas lejano recuerdo data de cuando yo tenia alrededor de siete u ocho años y mi hermana cinco o seis, en mi mente aparecen vanas imagines de nosotros jugando al papa y a la mama, nos encerrábamos en el ropero y allí, en la oscuridad nos dábamos pequeños e inocentes besitos de pico en la boca, recuerdo que en alguna ocasión ella me acuso con mi mama de que yo la besaba, eramos solo unos niños que inocentemente fuimos abriendo el camino a algo que en la adultez ya no tendría nada de inocencia; ya un poco mas grandes, aunque seguíamos siendo unos niños en realidad, nuestra familia se mudo a otra ciudad, la casa a la cual llegamos era muy pequeña, mi hermana y yo dormíamos en la misma cama que nuestros padres, pero como mi papa trabajaba de noche dormíamos yo de uno y mi hermana del otro lado de mi mama, por las noches, ya que mi madre dormía profundamente, estiraba mi mano por encima de ella y acariciaba las piernas de mi hermana que tambien dormía, o por lo menos yo pensaba que estaba dormida, ya que poco despues descubri que levantaba ligeramente la cabeza, solo para asegurarse de que mama dormia y no nos viera, al menor movimiento de mi madre, ella jalaba de mi mano y la hacia a un lado, yo entendia rapidamente y me hacia el dormido; a veces jugabamos juntos, no recuerdo a que, y siempre terminabamos acariciandonos el uno al otro, comenzabamos a descubrir nuestros cuerpos, a mi me encantaba acariciarle las piernas, me vuelvo loco solo verselas, en mis recuerdos existen varias imagenes de ella y yo acariciandonos mutuamente pero sin llegar a mas; en nuestra epoca de secundaria nuestros padres habian conseguido una casa donde teniamos un poco mas de espacio, mi hermana y yo compartiamos una de las habitaciones, en esta epoca de nuestra adolescencia comenzamos a distanciarnos un poco, pero algunas veces, una que otra noche, me escurria por debajo de las sabanas y comenzaba a acariciar a mi hermana, ella dormia y yo aprovechaba para masturbarme mientras le toqueteaba sus piernas y sus nalgas, algunas veces ella se despertaba, volteaba a verme y se volvia a acostar permitiendo que yo hiciera, pero otras, que eran en su mayoria, me rechazaba rotundamente y me empujaba pidiendome que la dejara en paz; en una de esas noches, estando yo acariciandola, mis manos fueron un poco mas alla y se posaron en sus pequeños y hermosos pechos, mis manos inexpertas comenzaron a masajearlos,o mas bien a estrujarlos, ella reacciono, pense que se molestaria y me rechazaria, pero no lo hizo, ella tomo mis manos con las suyas y seguia y corregia mis movimientos, como indicandome la forma correcta de acariciarlos, su respiracion se hacia cada vez mas intensa, mientras yo le seguia acariciando sus pechitos, ella acerco su rostro enrojecido de exitacion al mio y comenzo a buscar mi boca con la suya, hasta que la encontro y comenzo a besarme, esto era nuevo para nosotros, correspondi al beso y mi mente se desconecto del mundo, en ese momento nada existia, solo mi hermana y yo en la habitacion, alguien nos regreso a la realidad por que tocaron a la puerta de nuestro cuarto, creo que estabamos haciendo mucho ruido por que mi mama se desperto y se asomo , mi hermana me separo de un empujon y se acodo como si no se hubiera despertado, no se que le dije a mi mama pero ella se fue y yo intente seguir con lo que estabamos haciendo pero mi hermana, cambiando de actitud, me rechazo, queria accercarme a ella y solo recibia empujones y el clasico “dejame en paz”, no insisti mas, me acomode en la cama dispuesto a dormir mientras por la mente comenzaba a asaltarme una especie de arrepentimiento, algo asi como una cruda moral, en la boca me quedo un sabor algo aceitoso, como ceboso o algo asi, pense que asi se sentia cuando besabas a alguien de la familia en los labios, y me dormi sin mas, asi fue mi primer beso con mi hermana; a partir de ahi nuestros encuentros se fueron haciendo cada vez mas esporadicos, practicamente dejamos de hacerlo, yo comence a entretenerme con otras chicas y mi hermana con otros chicos; para la edad de 17 o 18 años mi hermana se habia convertido en una jovencita preciosa, dueña de un cuerpazo, se habia convertido en el deseo de muchos hombres, incluyendome a mi, pero yo ya me habia resignado a que era algo imposible, y mas aun cuando un par de años mas tarde ella anuncio que se casaria con un hombre mucho mayor que ella, casi le doblaba la edad, yo por mi parte comence una relacion con una chica que a la larga seria mi esposa, mi hermana y yo tomamos caminos diferentes; un año despues de su boda, las cosas parecian inclinarse a mi favor, debido a la gran diferencia de edad entre mi hermana y su marido, estos comenzaron a tener problemas en su relacion, las cosas cambiaron entre nostros de nuevo ya que comenzamos a frecuentarnos mas, ella empezo a utilizarme como un escape a sus problemas, comenzamos a salir juntos a los antros y con amigos, ella me presento algunas amigas y comence a salir con ellas, hasta que mi hermana me pedia que las terminara; en una de esas salidas al antro, ella invito a una amiga suya y tambien a un compañero de trabajo, en un momento de la velada me levante de la mesa para ir al baño y ella tambien se levanto a lo mismo, subimos unas escaleras rumbo a los sanitarios mientras platicabamos y entonces ella se detuvo antes de entrar al suyo y me dijo que el compañero con el que habia llegado la habia estado frecuentando desde hacia tiempo, pero que a ella no le interesaba, entonces acordo, junto con su amiga decirle al tipo que yo era su novio para que no la estuviera molestando mas, yo le dije que estaba de acuerdo en fingir, le seguiria el juego a ella y a su amiga, ella me abrazo y me dijo “que lindo eres hermanito, se que siempre puedo contar con tigo”, ambos nos miramos sin decir nada por espacio de unos segundos, y asi, sin decir mas, ambos nos acercamos y nos fundimos en un delicioso beso, la tome de la cintura mientras ella me rodeaba el cuello con sus brazos, no se cuanto duro el beso pero para mi fue una eternidad, hasta que ella reacciono y se separo de mi, “calmate que nos puede ver mi amiga, ella si sabe que eres mi hermano” me dijo mientras entraba a los sanitarios, yo me quede con ganas de mas, era el segundo beso que le daba a mi hermana, aunque el primero no habia sido mucho de mi agrado aquella noche en nuestra habitacion hace ya muchos años, este si me habia gustado, y no senti lo que aquella vez; espere a mi hermana para bajar juntos a nuestra mesa y nos llevamos una sorpresa al ver que su compañero ya se habia marchado, esa noche ya no paso nada mas entre nosotros, ni un beso ni una caricia ni nada, solo bebimos y bailamos pero nada mas. A partir de ese dia cada vez que saliamos sentia que mi hermana me coqueteaba, cuando bailabamos ella lo hacia muy sensual y pegadito a mi cuerpo, yo por supuesto aprovechaba algunas oportunidades y tocaba sus nalgas o rosaba su entrepierna, pero ninguno de los dos se atrevia a mas; no fue si no hasta una noche que salimos con nuestras parejas a bailar, al esposo de mi hermana no le gusta el baile asi que mi hermana bailaba con migo y con mi todavia novia, en un momento que estaban tocando regueton tenia a mi novia bailandome muy sensual enfrente de mi y a mi hermana detras haciendo lo mismo, yo estaba excitadisimo, tenia a dos mujeres muy hermosas bailandome, creo que fui la envidia de muchos ahi, mi novia me dio la espalda y comenzo a hacer movimientos muy sexys mientras mi hermana me bailaba muy pegadito por detras mio, senti su entrepierna rosar con mis gluteos, eso me puso a mil, al sentir como mi hermana restregaba con intensidad su entrepierna en mis nalgas estire mi mano hacia atrás y tome una de las nalgas de mi hermana y comence a acariciarsela siguiendo el ritmo de la musica, ella al sentir mis caricias no se quiso quedar atrás y coloco sus manos sobre mi pecho y mientras me acariciaba con intensidad fue bajandolas hasta llegar a mi miembro, no lo podia creer, mi hermana me estaba acariciando el pene erecto por encima del pantalon, yo estaba que explotaba, hasta que mi novia se volteo para quedar de frente a mi y mi hermana rapidamente bajo sus manos y seguimos bailando como si nada hubiera pasado hasta que termino la cancion, mi hermana se acerco a mi y me susurro al oido “lastima que seas mi hermano”, no aguante mas, tome a mi hermana de la mano y me la lleve hacia la entrada del antro, no se que le inventamos a nuestras parejas, el caso es que sin perder tiempo nos dirijimos hacia alla, en la entrada habia una especie de tunel con muy poca iluminacion alli nos detuvimos, tome a mi hermana por la cintura y la jale hacia mi mientras ella me rodeba con sus brazos, y nos fundimos en un torbellino de besos y caricias, en ese momento no me importaba absolutamente nada, si nos veian nuestras parejas o alguno de nuestros amigos, no, no me importo nada de eso, era la primera vez que hacia esto con mi hermana y no iba a dejar pasar la oportunidad, nuestros besos y caricias fueron subiendo de tono, mi hermana tenia una de sus piernas practicamente ensima de mi, mis manos no se daban abasto acariciando sus nalgas, sus piernas, sus deliciosos pechitos, los cuales por cierto lamia con locura por encima de su blusa, si no fuera por que estabamos en un lugar publico ahi mismo le hubiera quitado la ropa y le hubiera hecho el amor, no se cuanto duro nuestro ilidio,mi telefono me volvio a la realidad, comenzo a sonar, y aunque me rehuse a contestarlo, mi hermana hizo una pausa y me dijo “contesta”, era mi novia, estaba preocupada por que no regresabamos, mi hermana y yo nos dimos un ultimo beso y regresamos a la mesa, de ahi la noche transcurrio como si nada hubiera pasado, ella y yo ya no volvimos a intentar nada; despues de esa noche mi hermana y yo nos seguimos frecuentando pero no paso nada, aunque debo confesar que yo siempre intente acercarme a ella, siempre fui rechazado una y otra vez, no fue si no hasta una noche en una fiesta familiar, estabamos algo pasados de copas y en un momento de la reunion nuestras miradas se cruzaron, ella me guiño un ojo mientras me sonrreia con coqueteria, yo me prendi inmediatamente y le hice señas de que la esperaba dentro de la casa, sin que nadie lo notara me escurri a la habitacion que antiguamente era nuestra y alli la espere, despues de unos minutos ella llego, habrio la puerta y sin mas nos comenzamos a besar, yo me la queria comer a besos y caricias, mis manos, algo torpes por la emocion, lograron desabrocharle el pantalon mientras se esurrian por dentro de estos para acariciar la suave piel de las nalgas de mi hermana, llevaba una deliciosa y pequeña tanga, el solo sentir el contorno de esta acelero mi excitacion, desabroche mi pantalon y comence a quitarle el suyo, estaba decidido a hacerla mia esa noche, llevaba su pantalon a la altura de las rodillas cuando alguien toco a la puerta, con una rapidez que aun hoy me impresiona nos acomodamos la ropa y yo me deslice por debajo de la cama, era nuestra madre preguntando por mi,mi hermana, con el rostro enrrojecido mezcla de la excitacion y el temor de ser descubierta le contesto que me habia visto afuera en la fiesta, nuestra madre regreso y nos dejo a solas de nuevo, intente seguir con lo que haciamos pero mi hermana protesto, “ya no, esto esta mal somos hermanos” fueron sus palabras, salio de la habitacion y yo detras de ella, no hubo mas esa noche; despues, en una ocasion que salimos los dos solos a tomarnos unas copas a un bar, ya entrada la madrugada y bastante tomados los dos, decidimos bajar a la playa a caminar por la orilla, estabamos platicando y mirando la luna y las estrellas, que por cierto se presentaban hermosas esa noche, y de pronto quedamos frente a frente, nos miramos por un instante y poco a poco nos fuimos acercando el uno al otro hasta fundirnos en un enorme y delicioso beso, caimos a la arena entre besos y caricias, intente quitarle el pantalon pero ellla me dijo “aqui no amor, mejor vamos a mi casa, mi marido no esta”, nos levantamos de inmediato y nos dirijimos a su casa, llegamos y ella se metio a bañar, sobra mencionar que teniamos arena por todo el cuerpo, yo hice lo mismo despues de ella y para cuando sali del baño la encontre recostada en el sillon completamente dormida, me recoste junto a ella y mientras la acariciaba me fui quedando dormido yo tambien, nos despertamos al siguiente dia sin recordar como habiamos llegado ahi, consientes de que nada malo habia pasado esa noche; despues de ese encuentro no volvio a suceder nada mas entre nosotros, de hecho despues de ahi solo salimos en algunas ocasiones y de miradas coquetas de ella hacia mi y de bailes muy sensuales entre nosotros no paso nada mas, poco despues me case y nuestras salidas se terminaron, solo nos veiamos en alguna reunion familiar, pero ya no era lo mismo, mi hermana y yo nos alejamos, y yo comence a extrañarla, cada ves que la veia la deseaba, por mi mente pasaban las muchas oportunidades que tuvimos de cometer incesto, y los recuerdos de sus besos, de su piel, de sus manos, me hacian soñarla; nuestros caminos tomaron rumbos diferentes, pero como dice el dicho, todos los caminos en algun momento se cruzan, los nuestros no fueron la excepcion, tiempo despues volvimos a encender la llama, pero esta vez sucedio lo que tenia que suceder y lo que durante años habia deseado, a continuacion relatare la historia de nuestros encuentros, y de como me fui dando cuenta de lo que sentia por mi hermana, un amor prohibido, un amor filial, no se que nos depare el futuro, prefiero vivr el ahora y disfrutar los recuerdos del ayer, lo que suceda mañana, mañana lo vivire.

Relatos Similares:

  • No hay relatos similares

8 respuestas a Diario de un Incesto I: Mi Hermosa Hermana

  • creo que este relato no fue amor,es una obsecion

  • ose pudo leer bien letras muy chicas

  • me dejastr baveando…..

  • Tal vez sea por que soy mujer y muy romántica, pero tu relato me ha excitado mucho y tenido en vilo todo el tiempo.
    Leeré la segunda parte.

  • La Parte siguiente para cuando?

  • Wow…m kede anonadada!!! He vivido e imaginado cada momento no juzgo….entiendo!

  • Este relato, es lo que yo llamo un verdadero relato erótico, realmente. Sin hacer ninguna descripción procaz, o pornográfica. Me haz tenido en una tensión erótica hasta el final. De lo mejor que he leído en este sitio. Gracias.
    Sigue escribiendo. Eres bueno.

  • delomas loko me trae recuerdo cuando lo mismo pasava ami y ami prima pero mi tia noa encontro en pleno ……….tube q salir x el texho o si no me matavam

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>